No hay ni un amor que valga la pena
A veces parece que no hay ni un solo amor que valga la pena, todos los corazones arrastran silencios; silencios que me callan si quiero gritar, todos los corazones arrastran temores; temores que me matan de miedo si me quiero acercar. A veces parece que no hay ni un solo amor que no venga herido de guerra, todos los corazones arrastran heridas; heridas que hieren al fondo si les toco, todos los corazones arrastran dolores; dolores que me dañan por quererlos amar. No hay ni un solo amor; sólo hay silencio y espera, espera que suena como un reloj lleno de arena, y la arena se transforma en desiertos y me cubre todo el cuerpo; me pone enfrente una pared que nadie atraviesa. No hay ni un solo amor y yo no quiero pasados llenos de deudas; corazones con desconfianzas, envueltos en tempestad. Solo un amor que esté colmado de serenidad; un amor que sea inmenso, sin heridas abiertas, sin medida y atinado, que se ame y sea...